sábado, 21 de febrero de 2009

Lourdes


El sueño venció a Lourdes, se despidió de Benjamín, el invitado a cenar de su esposo y tras un cauto beso de buenas noches que depositó en los labios de Erick, dejo a ese par de amigos entre risas, cervezas y colillas de cigarros. Aun cuando cerró la puerta de su habitación se colaba el sonido de la alegre plática que se encendía entre divertidas anécdotas de juventud. Lourdes sonrió para sus adentros, le alegró conocer curiosos detalles de la rebelde adolescencia de su esposo. Asomó a la cuna y al ver la serenidad de su hijo durmiendo de apenas unos meses de nacido, se preguntó si el tendría las mismas aventuras que su padre. Apagó la luz y con un espacio vacío a su lado en la cama en espera de Erick, se quedo dormida.

Al abrir los ojos todo era silencio, la quietud de la madrugada impregnaba la casa, de espaldas a Lourdes su esposo buscaba algo en el cajón donde guardan los condones que usan como pareja. Seguramente el ruido que hiso Erick al abrir la puerta la despertó, pero él no se percato de ello. Salió con paso sigiloso y opacados por las sombras de la noche, Lourdes sin cerrar los ojos dio a entender que seguía dormida y su esposo, ya tranquilo, abrió con extrema cautela la puerta, al salir dio un último vistazo a la habitación, todo parecía en calma. Comenzó a cerrar la puerta pero un agudo ruido se produjo con la cerradura, por lo que dejándola semiabierta se alejó del lecho que comparte con su esposa.


Un extraño hormigueo brotó en el estomago de Lourdes, sin moverse analizó la situación, miró a su alrededor y notó la ausencia del alboroto de su esposo y Benjamín. Una increíble sospecha apareció en ella, pero después de mover la cabeza y ver la silueta oscura de la cuna de su hijo se disipó, tenía ante ella la prueba de la virilidad de su esposo. Sin embargo la luna, cómplice y traidora de secretos entre amantes, dejaba caer un halo de luz justamente sobre el cajón a medio cerrar que hace unos momento Erick revisaba. De nuevo las dudas perturbaron a Lourdes, el extremo silencio en la casa le parecía el ruido más insoportable, necesitaba saber que hacia su esposo a altas horas de la noche. Levantó su delicado cuerpo de la cama y acechó por el espacio que dejaba la puerta semiabierta, desde ahí podía ver que las botanas, cervezas y los cigarros estaban en perfecta soledad. Asomó un poco mas y miró hacia el pasillo, todo tenía un siniestro disfraz de nocturna inocencia, vaciló un momento y ante la ausencia de respiros y jadeos por poco y vuelve a la cama, pero una puerta cerrada le despertó las sospechas de nuevo. En la casa había 4 cuartos que aun estaba sin ocuparse, por lo que se dejaban abiertos, nunca se cerraba puerta alguna y sin embargo una de ellas estaba cerrada en medio de la noche.

Se armó de valor y con los pies pesados por soportar el peso de la incertidumbre, dirigió sus pasos hacia aquella puerta, de nuevo hecho una mirada a la mesa y vio las llaves de Benjamín, el seguía en la casa. Se acarició el cabello tal como hace cada vez que la asaltan los nervios y agudizó el oído para percibir el más leve de los sonidos, pero era absoluta la calma auditiva, nada delataba lo que se podía esconder tras esa puerta cerrada. Sintió que la duda desaparecía y cedía ante la ira, pero un leve llanto de su hijo apago sus sentimientos, regresó rápidamente a su habitación tratando de colocar con sumo cuidado la puerta como la había dejado Erick, tomó a su hijo en brazos y esperó con la mirada puesta en la entrada a que entrara su esposo a preguntar la razón del llanto de su hijo.

Erick no entró, sea lo que estuviese haciendo en esa habitación lo tenía alejado de su entorno, Lourdes pego a su pecho el cuerpo de su hijo y con su calor trato de llenar la vacía angustia que había en su interior. Vio de nueva cuenta el cajón a medio abrir y con la mano temblorosa quiso abrirla y ver lo que había sido extraído de ahí, pero de nuevo un llanto de su hijo le hizo dejar pasar el asunto. Depositó al bebe en su cuna y ella dejo caer su cuerpo en la cama, no quería pensar. Solo se dejó perder en sueños sin caer dormida. Estaba despierta cuando unas voces con un volumen intencionalmente disimulado, recorrieron el pasillo y claramente se oyeron como unas llaves eran levantadas por alguien, se cerró la puerta principal y Erick apareció ante el cuerpo de su esposa dormida bocabajo, se calmo los nervios y tomó su lugar en el lecho matrimonial. Lourdes apenas y logró contener su llanto ante la cercanía de su esposo, mismo que dejo caer cuando en la mañana, el salió al trabajo y vio que el cajón estaba nuevamente cerrado y al revisarlo noto la falta de un paquete de condones.

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Lourdes desde pequeña daba muestra de su capacidad, crecida en un pequeño poblado donde las oportunidades educativas eran escasas, siempre ponía em manifiesto su potencial con promedios altos, diplomas y concursos ganados que incluso, uno de ellos, la llevo a ser recibida por el presidente del país en la residencia oficial junto a otros alumnos brillantes. Sus padres al ver el talento de su hija la mandaron a estudiar en la capital. Fue ahí donde Lourdes tomo rumbo de lo que prometía ser una exitosa vida, con excelentes calificaciones se graduó y sin dificultad encontró un trabajo donde poco a poco comenzó a trascender, sin embargo se topo con lo único que podía parar el brillante camino de Lourdes: el amor.

Conoció a Erick en una fiesta, una de sus amigas se lo presentó y la química fue inmediata, tras cambiar números de teléfonos se dieron la oportunidad de salir, para luego decidir ser novios y más tarde comprometerse. Sin embargo no faltaron los malos comentarios sobre Erick, que ponían en evidencia su inmadurez, pereza y excesiva vanidad, inclusive algún comentario que comprometía la hombría de su esposo. Pero el amor le cerró los oídos y solo escucho el sonido de las ilusiones.



A los 9 años conocí a Erick, es de esas personas que agradan fácilmente y saben tratar a los niños. Lourdes y el solían llevarnos a mi primo y a mí con ellos, les acompañamos en cenas y paseos dominicales y sinceramente eran una pareja que me agradaba. Mi prima se veía muy feliz a su lado, era una mujer joven con un trabajo exitoso y un hombre que la hacía sentir amada como nunca antes. Pero a sugerencia de él, dejó su trabajo y comenzaron a planear la boda.

Ya casados deje de ver con la misma frecuencia a mi prima y a su esposo, por meses cuando iba a casa de mi tía me los topaba y disfrutaba mucho de estar con ellos, porque me reconocían maduro para mis 10 años y me trataban como alguien mayor. Siempre me agradó la plática con Erick, los temas era tan inusuales como diferentes, jajá imagínense a alguien de 24 años hablando de política, religión y libros con un niño. Pero en otras ocasiones se iban a vivir con la familia de Erick y pasaba varios meses sin verlos, solamente me los topaba en fechas importantes. Luego comencé a ver a mi prima sola en casa de mis tíos, como en sus días de soltera, el pretexto era el trabajo de su esposo que no le dejaba tiempo para ella, por lo que se volvieron un matrimonio a base de llamadas telefónicas y platicas en el MSN. Sin embargo, por causas que eran desconocidas para mi, hasta hace unas semanas, se divorciaron pero el fantasma de Erick persiguió a mi prima varios años, que le dejaban periodos de reconciliación y de alejamiento. Ya harta de la situación, se salió de su casa y decidió probar fortuna de nueva cuenta en la capital, ella se vino a vivir con su hijo a mi casa los últimos meses que pasamos en mi ciudad natal antes de mudarnos. Me conmovía ver sus horas de desvelo debido a su trabajo, su esperanza envidiable en el futuro que se empañaba con las lágrimas que dejaba caer en brazos de mi madre y más aún por ver el enorme potencial que dejóescapar por un patán. Al dejar la ciudad mi prima estaba indecisa por volver con su ex-esposo.

Hace unos días al bajar por un vaso de agua encontré a mi madre en llanto, fue cuando me contó que al parecer Erick solía tener aventuras con hombres y el relato que les puse en un principio pasó en verdad. Me horroricé al recordar cuando tenía 13 años y me quedéa solas con Erick platicando y en la conversación tuve la sospecha de que me estaba seduciendo, pero como a esa edad aun no sabía las mañas que se tienen para ligarse a alguien, no vi mas allá cuando su mano se posaba en mi pierna poniéndome nervioso, ni cuando lo descubrí mirándome en medio de incómodos silencios. Tiempo después sospeché de las intenciones ocultas de su trato peculiar hacia mí, pero hasta hace poco mis dudas fueron confirmadas.
Con todos mis mejores deseos, le dedico este post a mi prima,
Saludos!

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que no contaría cosas de mi prima, jaja.

Aun asi tu historia, wow!!!

Lourdes me recuerda a la iglesia gótica de Chapinero (Zona LGBT de Bogotá).

Besos

Anónimo dijo...

vaya que pelo...

Menos mal que no se atrevio a más...

en fin, nunca conoces del todo a las personas.

muchos saludos!

BRILLI-BRILLI dijo...

Que duro,pero es la vida misma.Muchos homosexuales viven una doble vida,y con ello hacen mucho daño a los de su alrededor.¿Pero quién tiene la culpa?ese que vive la doble vida ,o la sociedad que muchas veces hacen que vivas esa doble vida..
Besos

Maritoñi dijo...

Que poquito tiempo queda para la entrega de los premios. Yo estoy nerviosísima ¿Y Tú?

Anónimo dijo...

No deja de sorprenderme tu capacidad de comunicar ... tantas cosas de tantas formas

ge zeta dijo...

Me encanta tu forma de escribir y no cabe duda de que nunca terminaremos de conocer a las personas

Saludos

Juan Duque Oliva dijo...

Me gustaría entrevistarlo en directo en el radioblog del 21 de Marzo de 13 a 17 horas, que habrá un especial de los premios Maritoñi, para los nominado damnificados.

Las entrevistas las haremos a traves del chat de voz de gmail quien lo tengo instalado y funcionando o a traves del teléfono fijo.

Nos gustaría contar contigo, ponte en contacto con nostros a traves del correo electrónico

juanduqueo@gmail.com

espero que te animes a participar

Besos

Anónimo dijo...

Si nosotros mismos no llegamos a conocernos nunca, pues a medida que vamos creciendo y madurando vamos cambiando, mucho menos factible es conocer a otras personas. Conmovedor relato, me fascinó.


BESOS

Dídac Muciño dijo...

es feo, esconder lo que "eres" bajo flaos matrimonios, qeu se ven que son buenos, ahora, la homosexualidad no es una enfermedad qeu se cura con una pastilla, como la gripe, o con un matrimonio, o con hijos, tal vez a simple vista se creea qu ha "desaperecido" pero siemrpe caeras en tus propias tentaciones, pro eso se crea estos tragicos momentos, cuando uno trata de esconder lo que socialmente es antinatura!.pobre de tu prima!


Saludos! :)

Anónimo dijo...

Q relato, pero forma parte de nuestras vidas, en verdad pasa de tdo en nuestro medio.
Un abrazzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzo
Bs As Argentina

The Passenger dijo...

Hola,

Como respuesta a tu comentario, pues no creo que sea pretencioso querer viajar, yo también imaginaba vivir así a tu edad y por aquí ando, para bien o para mal.

Y no la ciudad de las tinieblas no es burla a la ciudad luz, no lo había pensado, de hecho me refería a su rival en este continente, o sea Londres. Que tendrá muchas qualidades pero la luz no es una de ellas, sobre todo en invierno.

Ahh en otra cosa, quería decirte que el año pasado estuve en Trieste y el castillo de Miramare que es donde vivía Maximiliano y Carlota antes de viajar hacia México, de hecho hay una pintura que los muestra abordando el bote que los llevará al barco hacia México. Llegué ahí por casualidad con unos amigos. Creo que incluiré las fotos en un futuro post.

Saludos

P.

hablar por hablar dijo...

me gusta tu forma de escribir, tengo textos, obras,,,que quisiera compartir contigo...
soy gay...de argentina.
un beso.