jueves, 26 de febrero de 2009

Crónica de una coincidencia extraordinaria con el Sr. Poe

Los edificios de estilo frances construidos a finales del siglo XIX dieron cabida a mentes perturbadas por los fantasmas de la locura. Sus amplios jardines y bellos corredores hicieron de aquel manicomio el mas moderno y lujoso en infrestuctura de su época. Hoy en día es cede del centro estatal de bellas artes y ahí nacieron la mayor parte de mis más gratos recuerdos de la pubertad. Entre esos recuerdos hay uno que distancia me causa mayor inquietud que los demas.





Entre porfesores y alumnos de las diversas ramas de las bellas artes que se impartin ahí, corren los mismos rumores macabros de seres del pasado que deambulan por los salones y jardines al caer de la noche produciendo ruidos extraños y visiones inconcebibles. Todos alguna ves nos hemos sobrecogeido por los sucesos anormales que se manifiestan en el lugar, ventanas que se abren a voluntad caprichosa, pasos en medio del silencio y la permanente sensacion de estar siendo observados por alguien a quien no podemos vislumbrar a nuestro alrededor . En la mente colectiva existe la idea de que son algunos espiritus de los desdichados pacientes que murieron por las "curas" (torturas) poco humanas con las que la psiquiatria primitiva pretendia erradicar la locura. Habia un chiste entre profesores que decia: "sacaron a unos locos de este manicomio para meter a otros locos, solo que llamados artistas."


Mi salon de pintura era el más apartado de todo el plantel para estar lejos de la música que acompaña a los de solfeo, danza y teatro. La calma auditiva es escencial para el pintor nos solian decir algunos maestros, por lo que siempre tomabamos las clases dentro de un silencio sepulcral. Mi horario era de los mas amplios, llegaba a las 3 y salia a veces hasta las 10 de la noche, mientras que la mayoria de los alumnos de otras areas salian en general a las 8, asi que era habitual que la soledad y el silencio nos sobrecogiera a los alumnos de pintura. Siempre estuve conciente de las leyendas que acompañan desde siempre al colegio, pero nunca me sentí perturbado por ello hasta aquella noche.







Mientras que alguien contaba por enésima vez la historia de los fantasmas en bellas artes, yo estaba perdido entre pinceles e inumerables manchas de pintura. Una sensacion aguda en la ingle me aviso que necesitaba ir al baño. Pedí permiso y poniendo un pie fuera del salon mi profesora me llamo:-Pero tienes que ir a los baños que estan cerca de la torre, los de este edificio estan en reparacion.

Me agobió tener que recorrer una considerable distancia para ir al baño, pero venciendo la flojera emprendí los pasos en medio de una noche espesa que caia sobre el lugar. Los salones que no fueran del area de artes plasticas estaban ya cerrados, hacia más de una hora que habian terminado actividades y seguramente no habria mas de 20 personas en todo el enorme colegio.
Yo quizas era el único que caminaba entre sus oscuros jardines en aquel momento.



Mis pasos dejaban eco claro tras de sí en medio del estático entorno, solo algunos faroles parpadeantes rompian con la armonia de umbrales iluminados y espacios oscuros que daban testiminio de la existencia de ese lugar en medio de penunmbras de la noche. Pasé la torre, lugar cerrado al público donde se presume aun hay instrumentos de tortura que se usaron cuando estaba en funcionamiento el sanatorio mental. A un costado una pila de maniquis sin rostro, sillas viejas y miles de hojas de archivo muerto formaban un caotico conjunto de escombros que tuve que librar para llegar al sanitario debido al remozamiento de las instalaciones. Cuando recupere mi posicion erguida tras pasar debajo de construcciones de madera usadas en alguna obra de teatro me topé con un escalofrio que me alteraron los bellos de la nuca.




Jamas esa sensacion de ser observado me habia inquietado tanto, generalmente la ignoraba y se la atribua a las personas que me rodeaban, pero ahora situado bajo la manta de aquel único farol que me protegia de la espesa oscuridad,un sentido de precuacion alertó mis sentidos. Mis ojos buscaron formas de individuos inexistentes y mis oidos se tornaron sensibles para escuhcar algo que delate alguna presencia. Pero esos segundos de intensa exploracion de mi entorno solo lograron acrecentar mis miedos.Una puerta de madera de mas de 50 años me invitaba a entrar a un espacio aun mas oscuro que los que hay en los ojos negros de un cuervo. "Maldicíon."-pensé. Las luces estaban apagadas y solo la debil luz que llegaba del farol me permitia con dificultad ver la silueta de la entrada. Cuidando que mi sombra proyectada no perturbara la poca luz que me acompañaba guié mis pies hacia la entrada, puse fuerza en mis manos y me dispuse a abrir la puerta pero un sentido de supervivencia paranoico me advirtió de horribles sombras que esperaban por mi tras esa puerta. Vacilé un momento, quise retornar y buscar algun otro baño, pero al voltear la mirada el camino se me hizo infinitamente más oscuro y macabro que cuando lo cruzé para llegar hasta el sanitario. Necesitaba urgentemente luz más potente para disipar la molesta sensacion de estar observado.




Concentré en mi mente los pocos ánimos de valentia que me quedaban y me dispuse a entrar, con sumo cuidado abrí la puerta. En un principio una pantalla de tinieblas abismales era todo cuanto se podia ver, pero conforme lenta y sigilosamente me abria paso un fino hilo de luz penetró y rompió la absoluta negrura del interior. Con el valor cada ves más repuesto, con cada milimetro que se iba iluminando en la pared, me sentí capaz de terminar de abrir la puerta de una buena vez, y justamente cuando ya se encontraban las fuerzas dentro de mi para hacerlo, un ojo dilatado apareció cuando la franja de luz logró iluminar un poco más el interior. Toda la sangre como si obedeciera una orden bajo a velocidad hacia mi estomago dejando con el sudor frio suturar cada uno de mis poros. Era un ojo que me miraba con un miedo tan intenso como el que yo tenia dentro de mi. Mis piernas me ordenaban salir lo mas lejos de ahi cuanto antes y el miedo quizo hacer presa de mi. Pero mi alma combatiente se dispuso hacer frente a aquel extraño ser que estaba dentro sin importar concecuencias y soltando un grito por pretender parecer terrorifico hacia quien fuera que estuviera dentro abrí de un golpe la puerta y eleve los puños al aire.



Nunca en mi vida habia echo un ridículo, al menos en solitario, de tal magnitud. Resultó que aquel infame ojo no era más que mi propio reflejo en el espejo que recibe a quien entra al sanitario. Notando como los ánimos se me reponian, una risa me atacó mientras buscaba a puro tacto el interruptor de luz en la pared, lo encontré y ya con la tan ansiada luminosidad artificial sobre de mi vacié la vejiga en uno de los inodoros aun reprochandome por los infantiles miedos que me asolaron. De nuevo me pusé frente al espejo y me miré con las mejillas sonrojadas de la verguanza interna que sentia. Refresque el rostro bajo abundante agua y me arregle el cabello, justo me disponia a salir del lugar cuando me percaté de un detalle que juraria no vi antes. Sumida en perfecta inocencia, una carpeta negra estaba sobre las frias locetas de ceramica. Me perturbé por no haber notado antes un objeto considerable frente de mi cuando entré. Por un momento pensé que alguien habia recien entrado y lo habia olvidado, salí a buscarle pero solo confirmé que estaba solo en aquel rincon. Entré y me quede viendo aquella carpeta y sentí nuevamente miedo por pensar que alguien o "algo" lo hubiera depositado intencionalmente para mi.



Me vi en el espejo y al ver nuevamente mis ojos dilatados por el miedo me reproché por mis absurdas conjeturas. Divagué un momento entre ignorarla o llevarmela. Por último me la llevé y a paso apresurado, casi corriendo, regresé al salon. En los dias siguientes la llevé conmigo a bellas artes y estuve preguntando por el dueño. Nadie reclamó por ella ni supieron darme razones por el propietario. Y sin más, deje olvidada a aquella carpeta sobre mi escritorio varios dias.



Cuando buscaba entre mis cosas un libro, tiré por descuido una pila de papeles y al levantar el desastre tope nuevamente con la carpeta negra. Jamas me habia invadido curiosidad por saber de su contenido, pero como si se mostrara diferente ante mi, la abrí y me tope con unas letras de Edgar Allan Poe que me dejaron con una enorme extrañeza al leer estas letras:



(...)"Tenía un ojo semejante al de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre.(...)Todas las noches, hacia las doce, hacía yo girar el picaporte de su puerta y la abría... ¡oh, tan suavemente! Y entonces, cuando la abertura era lo bastante grande(...)levantaba una linterna sorda, completamente cerrada, de manera que no se viera ninguna luz(...)Sí, cautelosamente iba abriendo la linterna (pues crujían las bisagras), la iba abriendo lo suficiente para que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre(...)Así lo hice -no pueden imaginarse ustedes con qué cuidado, con qué inmenso cuidado-, hasta que un fino rayo de luz, semejante al hilo de la araña, brotó de la ranura y cayó de lleno sobre el ojo de buitre.



El parecido con lo que me sucedió segundos antes de toparme con aquella carpeta me parece de lo mas perturbadora, y mas que se trata del relato "el corazón delator."Me inquieta pensar cuando entre mis pensamientos infantiles me permito creer que precisamente que algunos de los maniacos que deambulan despues de muerto el ex-manicomio, me mostrara en este relato la realidad de mi cordura. El protagonista del cuento al menos se alteraba al ver el ojo de alguien mas, yo en cambio le tuve miedo a mi propio ojo.¿Cruel broma de una simple concidencia?hace mucho que no creo en las concidencias...


PD:una anecdota que me sucedio hace ya 3 años y aun al recordar me rio al pensar que fui tan paranoico como el asesino del relato de poe. Curioso forma toparme con el primer texto de Poe que lei. tan macabro como su contenido



saludos!

9 comentarios:

DavidOchoaD dijo...

con toda la humildad y toda la sinceridad del mundo..

si tú vives en México (creo que si)
yo te invito a la marcha lgbt (lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero y travesti) de Guadalajara.

Será en Junio! y mi novio la organiza!

yo tengo donde te quedes a dormir, y respecto al transporte yo te podría ayudar por medio de mi trabajo. sólo pagarías parte del transporte y tus comidas acá =)

Espero tu respuesta.!

BRILLI-BRILLI dijo...

Que me cagooo!!!jejeje
Trabajo en una residencia de abuelos,lugar dónde todas las semanas muere una persona.Reconozco que me he topado con situaciones que no le he encontrado explicación.Soy muy incrédulo para estas cosas,pero insisto,a muchas cosas que me han pasado en mi lugar de trabajo no les encuentro explicación.
Besos

Anónimo dijo...

UUuuuuyyyyyyYYYYYY
de que pasa pasa
me encantó
Besos

ge zeta dijo...

Suele pasar muy a menudo.

Oh ya tienes invitación para la marcha LGBT jojo. Yo nunca he ido a una.

Me encanta cómo escribes!

Anónimo dijo...

Woeee

Que historia!!! Parece algo como de mi academia, porque en la facu anteriormente quedaba un convento y al lado hay una iglesia, entonces el famoso Palacio de la Merced tiene historias de monjas y cosas macabras.

Besos

BLANK dijo...

OMG!!
en una finca que tenemos en caceres en la querra civil murieron muchisimas personas!
por la noche soy incapaz de salir de mi cuarto solo... el suelo cruje!
xD
LOL
XOXO

Dídac Muciño dijo...

yo me hubiera echo pipi ente los escombros jejejeje.. que maravilloso relato, me encato, me imagine todo, y cuando estaba leyendo tu relato, abri mi lista de pistas y empezo a sonar Bach con tocatta and fuge, que maravilloso y grata concidencia!!!... ya me dioo miedo.


Saludos!!!! :)

The Passenger dijo...

Ya está el post de Maximiliano y Miramare: http://uncensoredpassengertalk.blogspot.com/2009/03/castillo-de-miramare-y-trieste.html

trendt dijo...

para eso pusieron los arboles frondosos en callejones oscuros jeje digamos k para abonar el pasto o mejor dicho, regar