Jueves 23 de abril: Muy temprano el chofer me dejo en el aeropuerto de la ciudad, sin mayores contratiempos documento el equipaje y me dispongo a subir al avion. Pero una sorpresita me tenía reservada mi padre. Cuando la sobrecargo ve mi boleto, toma su radio y pide apoyo a la tripulacíon, llega un ...como llamarlo "¿azafato?". El me explica que mi boleto incluye custodia para menores. Debí de imaginarlo, era demasiado bueno que mi padre me dejara viajar 2000km sin vigilancia. Al menos, despues de las risas y la incredulidad de mis custodios de que tendrian que cuidarme (tengo 16 pero aparento, en mis peores dias, hasta 24), tuve derecho a viajar en clase ejecutiva con todo las comodidades que esto implica. Llegamos al aeropuerto de la ciudad de mexico. Ahi esperaria 2 horas hasta que saliera mi otro vuelo. Pensé que me libraría de mis custodios, pero no. Unos empleados de la aeorolinea en tierra me esperaban con un cartelon en mano con mi nombre puesto en el. "Hay no es cierto," pensé. Me guiaron por la terminal hasta llegar a las salas de espera de clase premier, dentro estaba la zona para menores en custodia durante los vuelos. En la zona ejecutiva habia una recepcion mas que apetecible, sillones comodos, pantallas planas con videojuegos, decenas de computadoras a disposicion. La zona que me tocaba ir: Cubitos de colores, crayolas y dibujos del oso Pooh por decoracion, tras reirse con pésima disimulacíon, mis custodios me permitieron quedarme en la zona ejecutiva y no la infantil. Entiendo que es su trabajo, pero incluso cuando fui al sanitario me esperaron fuera!.Abordé el otro vuelo, cuando por la ventanilla aparece la costa de mi tierra, una emocion intensa me invadió. He de admitirlo, se me humedecieron los ojos. Al arribar al aeropuerto me recibió mi tío. De ahi me dejo en el colegio para comenzar los tramites para regresar en julio. No le dije a ninguno de mis amigos que viajaría, pero no pude pasar desapercibido en el colegio, pronto me vi rodeado de abrazos, gritos, amigos que desde lejos venian corriendo a estrecharme en sus brazos. Tal fue el alboroto que el prefecto de la escuela me tuvo que pedir que dejara las instalaciones ¬¬. De ahí mi tío me llevó arreglar unos asuntos con la familia que renta la casa en la que antes vivía. Se nos hizo tarde, cayó la noche, y a mi tío se le ocurrió la brillante idea de dejarme a dormir en casa de un primo que vive solo en la capital. Yo acepté sin pensarlo. El se fue de antro y yo pude escaparme y ver a luis.
Viernes 24 de abril: No pude dormir toda la noche, me la pase recordando lo que pasamos luis y yo en la tarde. Muy temprano, salí de la casa de mi primo y me fui al mercado de la ciudad a comprar recuerdos para mis compañeros de la escuela. Sin tomar desayuno, tome transporte hacia el pueblo en que nací, una ciudad pequeña de no mas de 40, 000 habitantes, ahí me esperaba toda mi familia. Llego y me reciben los esperados abrazos y palabras de calurosa bienvenida. Mis primos mas pequeños, aquellos que gustaba de cargar en brazos cuando aun andaban en pañales, me reconocieron y me recibieron cons sus juguetones mimos. Incluso la mascota de mis abuelos, una perra ya anciana, me reconoció. Habian familiares de la cd. México y cuando llegué mi abuelo nos llevo a las zonas túristicas de los alrededores. En la tarde di un recorrido por el poblado a mis primas de la cd. de México y me escapé de ellas para ir a visitar a mi familia materna (la familia de mi madre y la de mi padre se odian a mas no poder, algo asi como los Capuleto y Montesco)con sutil prudencia visitaba a tios de uno u otro lado. Vi a mi abuela materna, disfrute de sus relatos sin coherencia propias de la edad, pase el resto del día con ella hasta que una tía vino por mi y nos llevo a cenar platillos tipicos (me comi 8 raciones!)Llevamos a mi abuela a su casa, me reciben otros tios con peculiar cariño, me preguntan que me gustaría comer el dia de mañana, y con timidez digo el nombre de un platillo, ya que la gastronomía de mi estado es muy compleja y cualquiera de sus comidas es de laboriosa preparacíon.Me hablan mis abuelos paternos y me reprimen por mi tardanza. Ya llego a su casa, compraron mas platillos tipicos y tomo otra ración( y es que lo sabía, en este viaje subiría por lo menos 3 kilos)
Sabado 25 de abrirl: No se si recuerden a aquel maestro que seducí en la secundaria, pues resulta que vive en el poblado de mis abuelos, y quería verme, pero por circunstancias diversas no se pudo. Salí muy temprano hacia el mercado municipal ha comprar dulces tipicos acompañado de mis primas de la cd. de México. Nuevamente me escapo de ellas y paso el día con el resto de mis tíos maternos( de parte de mi madre tengo 10 tíos y de mi padre tengo solo 3)Caminar en esa ciudad pequeña era imposible sin toparse con alguien conocido y sentirse en la obligacíon de entablar conversacíon con el. Pero a la vez era extraño, las miradas de los lugareños se posaban sobre mi con cierta extrañeza, como si fueze algún forastero. Muchos de los que se acercaron a saludarme coincidieron en que he cambiado mucho desde hace 9 meses que partí de mi tierra. Sentí un dejo de tristeza por eso. Fui a comer con mis tios y ahi una nueva orda de guerreros de no más de un metro de altitud se me fueron encima al verme, son los hijos de mis primos que pensé no me reconocerian. Lo hicieron y me metí a recordar mis dias de infante con ellos entre juegos propios de la edad. Me divertí mucho con ellos, lo admito con cierto remordimiento. Platiqué tambien mucho con mis tíos, el señor cronos alargo el día, de otra manera no me explico como pude tener conversaciones largas y tendidas con casí todos mis tíos y primos. Se acercaba la tarde y en la casa de mi familia paterna había una fiesta de XV años, de traje y vestido pomposo, asi que mis abuelos nuevamente llamaron preguntando por mi (ahora veo de donde saco mi padre eso de sobrevigilarme)ya era hora de irme, me despedí de mis tios puesto que mañana partía mi vuelo de regreso. Fui a casa de mis abuelos paternos, me arregle propiamente para la ocasíon. Fuimos a la misa de acción de gracias, pero me la pase nuevamente jugando con los mas pequeños de la familia (debió ser poco favorable la imagen a mi madurez ante cualquiera que me viese jugando con niños de 3 a 5 años). Nuevamente me escape de mi familia paterna y fui a visitar a unos tíos que no había tenido oportunidad de visitar, son de los que mas apego y cariño les tengo. Ellos me llevaron a la recepción social de la fiesta, cuidando de no toparse con mi otra familia. Llegue a la fiesta, no esperaba ver lo que vi. Mi tía hizo un buen trabajo en la organización de la fiesta. No pensé que un poblado tan pequeño pudiese haber fiesta tan grande. Llegó el brindis, las felicitaciones, lagrimas de las abuelitas de mi prima, el valls social, etcétera. Mis abuelos se retiraban, era aún temprano pero me fuí con ellos, aun tenia que acomodar mis maletas (habia comprado mas de los que debería para traer)y temprano en la mañana mi tío me dejaria en el aeropuerto. Dormí muy poco, tenia nerviosismo por dejar mi tierra nuevamente.
Domingo 26 de abril: Estaba ya la alerta sanitaria en la ciudad de México por la influenza porcina, mi esperanza (muy egoista lo admito) era que cancelaran los vuelos y así quedarme más tiempo. Pero no fue asi, llegue a despedirme de mi tía, (la anfitriona dela fiesta) pero resulta que la fiesta aun no terminaba, un grupo de 8 o 9 señores perdidos en alcohol tomaban en las afueras de la casa de mi tía, quien no buscaba forma para sacarlos de su casa y poder irse a descansar. Cuando llegué mi tía me pidío que vigilara a los alcoholizados invitados mientras iba a cambiarse, asi lo hice. Las cosas que dicen los borrachos, es cierto, ellos dicen siempre la verdad. Habia entre los invitados amigos de la adolescencia de mi madre, me preguntaron por ella y me contaron aventuras juveniles que tenían con ella. Uno de los invitados me veía conespecial suspicacia, un señor casado supongo por la argolla en su dedo. Sin miramientos me dijo : ¿Por que no te quitas la camisa?. Los pocos que tenian la sueficiente coordinacion en su razón para notar aquel comentario lo miraron con extrañeza y le preguntaron la causa de su petición. el no contesto, pero me alzo las cejas a modos de un intento burdo de seduccíon, la señora menos alcoholizada lo vio un buen rato, hasta que le pregunto:¿eres puto?. Todos los presentes soltaron las carcajadas, incluyendo a mi borracho acosador y la cosa quedo olvidada, pero el hostigamiento de aquel señor no cesó, me invitaba a pasar un fin de semana en la playa con él, pero los chistes de otro invitado tenía la atencíon de los demás así que no notaron sus insinuaciones. Llega al fin mi tía y me salva de la embarazosa situacíon, me manda a comprar pan para desayunar, acepte gustoso dejando atrás comentarios sin responder de aquel molesto señor. Cuando regresé con los panes se habían ido ya los invitados, sus hijos vinieron a llevarselos a sus casas en medio de su deplorable estado. Desayunamos tranquilamente mi tía y yo, los demás aún dormían, la fiesta apenas 2 horas antes había terminado. Curioso, esta tía es la archienemiga de mi madre, se guardan mucho rencor la una a la otra, pero yo no cargo con sus odios y eso es algo que me agradecen mis tios (tanto maternos como paternos) platiqué muy gratmente con ella, hasta que llegó mi tio para llevarme al aeropuerto. Me despedí de los que ya estaban despiertos, y dejé mis saludos para los que aun dormian. Por las noticias seguían informando sobre el avance de la gripe porcina, asi que por precaucíon compre un cubrebocas.Llegamos a la capital mi tio se despide y me deja en la terminal mientras esperaba la salida de mi vuelo, mismo que se retrasa 3 horas por la alerta sanitaria en la capital del país. Unos primos que viven en la capital llegaron a acompañarme mientras salía mi vuelo. No me llevo mucho con ellos, pero sentí inmensa gratitud por que gracias a ellos tuve quien me dijera adíos con la mano mientras partia de regreso a este horrible lugar. Subo al avíon, esta vez no tengo custodia. Me pongo el cubrebocas al igual que gran parte de los tripulantes. Cuando sobrevolamos la ciudad de México habia una imagen apocalíptica. La capital de mi país es de las urbes mas grandes del mundo, por lo que siempre hay rios interminables de autos a todas ahora recorriendo la ciudad, lo que se veía en el avion era increible, las calles completamente desiertas, aun las arterias principales. Pero no todo quedó ahí, en el aeropuerto todo mundo traia un cubrebocas encima, bueno no todos, los mexicanos, norteamericanos y asiaticos si los usábamos, pero los europeos que no pueden perder el "glamour style" no se dignaban a usar el cubrebocas (vean por que ya llego la influenza a Europa, por no tomar precauciones, todos los infectados ahí, pasaron por México)Nos hacian chequeos medicos rápidos a todos los que ingresabamos al aeropuerto, un pequeño cuestionario, si eras sospechoso de estar contagiado no podías tomar tu vuelo y eras remitido a algún hospital. Fueron 2 horas de precaución exagerada mientras estuve ahí, trate de mantenerme lejos de las aglomeraciones de gente y de todo aquel que soltara un simple estornudo. Salió mi vuelo y ya la cosa era seria, pero no lo suficiente como para que cancelaran mi vuelo como yo quería. Llegué a esta ciudad con los ultimos rayos de sol. Me sentí extraño, como cuando te levantas de un sueño del que no querías despertar. No podía asimilar aún que estuve 4 días en la tierra que tanto he anhelado los ultimos 9 meses, que vi a mi niño, que vi a mis amigos y familiares, el tiempo me parecio tan escaso para el mar de memorias que tengo de ese viaje.
9 comentarios:
No sabes el gusto que me da que hayas disfrutado tanto de tú estancia en tú ciudad natal, en verdad disfruto mucho de leerte y extraño demasiado poder escribir como antes lo hacia, sólo que me quedé sin computadora desde hace más de mes y medio y no tengo donde hacerlo, o más bien, no tengo la privacidad suficiente para hacerlo. Espero poder leerte más seguido porque actualizarme me costó trabajito eh!!! Cuídate mucho y ten la certeza de que aquí seguiré leyendote!!! Bye!!!
Dios!
Que experiencia la que has tenido en el vaiaje, desde sobreproteción hasta la legada de una gripe que parece nos carcome a todos.
Bueno, los recuerdos con Luis, espero que sean lindos por siempre y que las experiencias se den pronto.
Besos
Gracias amigo, tenía tantas ganas de que me platicaras de tu viaje.
ah, deja te cuentop que una vez que estuve en tu tierra comí de todo, mis amigos decían que me haría daño comer tanto pero no me importó, la comida de tu tierra es única y sólo ahí sabe como debe saber.
Dime por favor que esa ciudad no es la ciudad donde radico...
Me puse a tu leer tu blog por primera vez y dejame decirte que disfruté mucho la lectura.
Se ve que te la pasate muy bien, cuanta familia y tios y primos. Yo tengo muy poquita.
Te andaré siguiendo (:
aawww ternurita, tus papas si que te cuidan.. que odisea recordar a tus tierras y no se borren el aroma de ellas en tu piel!!
seeh es muy feo lo del inche virus!! maldito ¬_¬!.
Saludoos! y abrazos!
intensos días no?
saludos!
ohhh la familia...
Veo que disfrutaste de todo, me encanta que se haya dado así. Reencontrarse con los afectos siempre es una fiesta. Al menos no fué empañada tu visita por la horrible epidemia, es decir, pudiste pasarla bien, sin caer en una paranoia.
BESOTES
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