lunes, 6 de abril de 2009

Solia sentir, hacer sentir...



Cansado de la inconformidad tomo asiento en un momento de silencio en mi habitación. El fondo blanco de las paredes contrastaba con la negrura de mis ansias.

Abro una caja, quizás con la misma sensación de Pandora, salen de ella como lluvia torrencial varios de mis mas preciados recuerdos.

Es en esa caja donde guardo notas de amigos, de mis novias, de alguna admiradora anónima, de algunos de los hombres que me han merecido algunas palabras. Cartas, postales, tarjetas, fotos, globos de helio ya muertos, dibujos, versos, cuentos, 5 metros de una tira de papel diciendome "te amo." Todo cuanto guardo en aquella caja son misivas que tienen por destinatario mi persona. Solía sacarlas de su caja para sentirme más miserable o para animar mi temperamento. Pero ayer, saqué lo que consideraba mis más preciadas memorias y no me supieron a nada, tiene más sabor incluso, el aire de la soledad que me rodea que esos papeles de colores rosas y letras dulces.

Me asusté por tal revelación, desdeñaba los recuerdos que custodio con tanto recelo del paso del tiempo. Pensé en tirarlos, en librarme del peso de llevarlos conmigo. Al fin y al cabo que la memoria no esta impregnada como escencia a esos objetos.

Tras pensar y perderme en mis pensamientos, fue cuando caí en la cuenta que Luis no tenia nada en esa caja, el tiempo y la premura de lo nuestro no permitió si quiera que nos diésemos algo para recordarnos el uno del otro. Sopesé la memoria y las noches con Luis toman más peso que todos esos recuerdos de frágil naturaleza.

Seria una perversa desición tirar aquella caja, mas cuando en estos meses nadie ha depositado algo ahí. En mi caso, soy un ser que vive de recuerdos a falta de la sensación de vivir. Volver a mi mente esos momentos me recuerdan que solía estar vivo.

Luis, LUIS, lUiS, luIs, palabra grabada en diversas formas en mi existir, su ausencia y su silencio me hacen rebosar de anhelo. En su ilusión se esconde la pequeña flama que da luz dentro de este abismo llamado distancia. La escalera para subir, llamada tiempo, esta rota en algunos peldaños.

Mi misión, la mas escabrosa, es quedarme ahí envuelto en mis oscuridades o arriesgarme a subir a la superficie, con temor a que se desplome mi medio de escapa, después de todo, el tiempo envejece perpetuamente.

Ya habiendo pensado en esto, le perdoné la vida a mi caja de recuerdos, ya no me hacen sentir nada, pero es testimonio de que yo puedo sentir y puedo hacer sentir.
practicamente me había olvidado ya de esta cualidad mía.


Saludos

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabes...

Yo sé que es complicado recordar cuando no se tiene un recuerdo.

Yo por ventaja tengo al menos una foto con cada chico que he salido y algo que cada uno me ha dejado.

También guardo en un sobre enorme tras de mi clóset cartas que me han regalado mis amigas.

Tú cuando tengas oportunidad no dudes en tener algo de él, tan simple como un papel o tan sofisticado como un lazo que los ate.

Besos

Anónimo dijo...

Hola:
Gracias por compartir tus momentos en tan bella forma.
Todos tenemos esas cajas de recuerdos pero caigo en cuenta que tampoco tengo en ella guardado nada de Loocky, porque no hace falta, cuando solía hacer sus largos viajes de mas de un mes al extrangero, nunca he necesitado nada para recordarlo en cada momento, la necesidad de quien amamos nos hace recordarlo siempre.
Besos a mi amigo consentido.

Anónimo dijo...

Me gustó mucho el texto. Mientras dura la relación, yo guardo cosas de esa persona, cuando se termina, tiro todo.

Gracias por el comentario que me dejaste, sos un encanto.

BESOS

Dídac Muciño dijo...

pero lo material se desvanece, se ha hace polvo, sombra, nada... es una perpetua dependencia de tener lo tangible de hacerlo recuerdo y luego perderlo en la basura o en la memoria..creo que lo que has guardado esta en otra parte de ti ahi donde el olvido se hace eternidad.

Saludos!"

Anónimo dijo...

Igual ahora no te transmiten nada, pero en un pasado sí, por que no guardarlo? En un futuro no se sabe.

Ademas los recuerdos más importantes se guardan en otra caja, y esa no se ve, ni se tira a la basura por mucho que quieras.

un placer leerte, como siempre

muchos saludos!

Anónimo dijo...

Siempre tan amoroso, gracias por visitarme.

BESOTES

Peter Camenzid dijo...

Cajas de recuerdos....Eres romantico!

No puedo negar mi romanticismo, pero no guardo recuerdos, excepto los que quedan inscritos en los pilares de mi corazon y dan fuerza a sus valvulas que ponen sangre en mis celulas y me hacen vivir. No extraño, porque las presencias están alli, viviendo, frescas, sin herir, mas bien alentar cada uno de mis minutos.

Un beso