jueves, 2 de abril de 2009

Como Ofelia...



Despierto de la pesadilla para ver la realidad.


Si fueras un sonido
te tendría por el invierno de Vivaldi.
Con tus rítmicos contrastes
y delirantes agudos.
Vomitando peculiar silencio
callando belleza.


Persiste la amargura,
ingrato
me seduces a tus abismos
y mas ingratos los pies que te siguen
Idiota
me vuelvo a tu presencia


No tienes cuerpo
y el vacio es tu morada. 
Aún así tu ente me presiona
dentro del poco espacio que me queda
entre las esquivas miradas
que tu me tientas.


Maldigo:
Tus ojos nocturnos
la inquietante comisura de tus labios
los reflejos negros de tu ser
los campos desiertos de tu agonía
tu compañía que me traiciona
y tu voz que no me deja ver.



Apartarme de mi sombra seria mas sensato
que alejarme de tu molestia.
Persistes como luna
dentro de mis taciturnos desvaríos
en medio de esta noche
afónica de gritarme a los oídos.


Me rindo, por fin decido verte
te siento tan magnifico e indomable
mas resplandeciente que antes.
Tu no miras, aniquilas con los ojos.
En silencio pronuncio tu nombre:
Tiempo.


Me recargo en la apatía
mientras me destroza ver tu horizonte
brilla tanto, esplendido y gallardo.
Me tientan sus aguas
como a el destino retó a Ofelia.
No me importaría seguir los pasos
de la desdichada doncella.


Se posa el pie de mi primer paso,
el suelo es un lago frio...






Puntos suspensivos...

3 comentarios:

ge zeta dijo...

Oh muy lindo como siempre, yo no puedo sacar tanta insiración como para postear algo así jojojo

Anónimo dijo...

Fantástico texto, me encantó.

BESOS

Peter Camenzid dijo...

Ahogarte en las aguas del tiempo después de haber perdido la razon? Creo que a tu Ofelia interna, si alguna melodia de invierno le conviniera escuchar sería la de la reina del Disco, Donna Summer, en su inmortal y poco conocida "Winter Melody". Un descaro compararla con Vivaldi, no se trata de comparacion, se trata de simplemente disfrutar algo diferente, no por eso menos bello.

Un beso