
Las letras en tinta rosa con mi nombre estaban en los sitios públicos del poblado. Era citado junto con otros más para comparecer ante miembros de la SS. Pensé en huir, pero la posibilidad de una represalia contra mi familia era muy alta y desistí de ello. Esa tarde traté de buscar a Jo para advertirle que la situación era grave, no lo encontré, me alegre al pensar que el pudo haber escapado a tiempo. Después de todo, el siempre fue discreto, nunca me acompaño a las juntas de la liberación sexual, nunca tomo interés en los mítines que hacíamos por nuestros derechos. Nadie sabía que entre él y yo había un amor. Esa fue la esperanza que me alimento durante el inicio de mi tormento.
Al llegar al edificio donde se nos había citado, todo tenía un aspecto poco amenazador, era un colegio recién desocupado, en una de las aulas se no indico que tomáramos asiento y esperáramos al resto. Ahí estaban algunos de mis compañeros y amigos, el nerviosismo y el temor se volvía llevadero en su compañía. En nuestra plática discutíamos la razón de esta convocatoria. Todos ahí éramos homosexuales, pero nacidos en tierras germánicas, éramos de raza, así que no creímos posible que nuestras vidas se vieran amenazadas por el tercer reich.
Cuando el último de la lista llegó, la puerta se cerró con llave tras entrar todos los agentes de la ss. Uno de ellos sacó un pergamino y leyó una sentencia, la nuestra. Se nos informaba que seriamos remitidos a un centro de concentración, se nos ordenaba dejar nuestras pertenencias y objetos personales y pasar al centro de registro de detenidos. Los más valientes se enfrentaron a ellos a pesar de la amenaza de usar sus armas contra nosotros. Todo comenzó...
Uno por uno fuimos atados a los pupitres, se nos rasgó la ropa dejándonos semidesnudos mientras se nos lanzaba escupitajos y agua fría a la cara. Algunos orinaron sobre nuestros cuerpos llenos de moretones y golpes pero nada parecía contener nuestra ira y ganas de enfrentarles, no dejábamos de reclamar por nuestra liberación, no pensábamos callar, hasta que un grito más fuerte que el nuestro se presentó, a una sillas de mi vi como clavaron un bolígrafo en uno de los dedos de quien antes fuera mi compañero en la universidad. Desde ahí ya no recuerdo el orden ni duración de los hechos, se nos torturó implacablemente. Conocí y supere los limites de dolor, me obligaron a beber la sangre del primero que murió cuando le desgarraron las entrañas al ser violado con una regla. Sentí repugnancia, sentí el olor de la sangre penetrando dentro de mi boca...fue lo último que sentí esa noche.
Me violaron con una regla después de vomitar la sangre que me hicieron beber, no puedo recordar el dolor que me provoco, solo recuerdo los gritos y alaridos de mis compañeros, sus rostros cuando se les arrancaba las uñas, como defecaban en sus rostros aquellos cobardes al negarse a someterse. Yo solo callé y observé. No sentía nada, ni ganas de luchar. En mi mente solo me repetía mi único consuelo constantemente, que Jo había escapado de esto.
De los 30 que fueron convocados, 23 salimos de ahí, no los volví a ver. Me llevaron a un campo diferente al de ellos. Ahí se me marcó con una cinta azul por ser católico y encima me pusieron un triangulo rosa invertido por ser homosexual. Perdí toda sensibilidad, el hambre, la sed, nada me importó, no sentí nada al ver como violaban a las mujeres, como incineraban a sus hijos enfermos, nada lograba hacerme sentir algo, ni siquiera pena o lamentación, era un ser carente de todo sentimiento. Los demás que estaban en aquel nefasto lugar, solían juntarse para darse apoyo moral, entre su miseria buscaban su consuelo. Yo no pude tener eso, fui excluido, nadie se me acercaba, el triangulo rosa los mantenía a distancia. El rechazo al que tanto combatí ahora no le daba ninguna importancia, al igual que no me importaba sobrevivir o morir, estaba convencido que mi capacidad de dolor, sufrimiento o pena había desaparecido, me resigne a mi destino sea cual sea.
Creía que ya no podía sufrir más, me equivoque.
Esa mañana se nos reunió en una explanada, pensamos que sería otro de esos discursos que intentaban inútilmente hacernos más miserables, eso era imposible, éramos carentes de toda dignidad que se pudiera denigrar. Pero no era un discurso, era una ejecución. Un grupo de 4 hombres traian escoltado a un joven con la cara cubierta con una manta, lo ataron a un tubo de metal y lo desnudaron. Cuando le descubrieron el rostro vi lo impensable, era Jo. Mi amante, mi compañero de escasos 18 años, el que antes se posaba en mi regazo mientras le leía algo de poesía, estaba frente de mi apunto de ser ejecutado. Era mentira, aun no superaba mi capacidad de dolor.
Después de dejarle completamente desnudo le pusieron una cubeta de metal en la cabeza, leyeron su sentencia. No la recuerdo, mi ser era una concentración completa de angustia y sofocación dolorosa. Comenzó a escucharse en toda la explanada música clásica con un volumen potente, entre lagrimas me extrañé de este suceso, jamás habían echo algo así. Vi pronto la razón de esta acción, soltaron bravos pastores alemanes y comenzaron a desgarrarle el cuerpo a Jo, la música y el cubo de metal era pare impedirnos escuchar sus gritos. Le destrozaban la piel, la sangre impregnaba los hocicos de esas feroces criaturas, solo rogaba a dios que se desmayase para que no siguiera sufriendo. La música cesó, el rugido de los perros, mis sollozos, todo carecía de sonido, lo único que escucho es el eco del dolor que se escapa de Jo. Envuelto en una histeria no podía escapar de ese sonido, no podía creer que la misma voz que alguna vez me dijo “te amo” ahora estuviera gritando y no pudiera darle consuelo alguno, sentí las piernas ceder al peso de mi tortura e impotencia y caí de rodillas mientras el cuerpo de Jo prácticamente desfigurado perdió todo signo de vida. Pero los gritos aun me persiguen.
Perre Seel se despierta entre gemidos y respiración agitada, con la frente llena de sudor mira por la ventana, afuera la luna y los ladridos de algún perro callejero son los únicos testigos de aquella pesadilla, esa pesadilla que después de 50 años sigue atormentando a Seel
PD: entre las víctimas del holocausto, los homosexuales son los más ignorados en los libros de historia, la primera mención oficial que se les dio fue hasta 1985, y el gobierno alemán no emitió comunicado alguno sobre el asunto hasta el año 2002. Pierre Seel fue el primer hombre que se atrevió a gritar al mundo los horrores que sufrieron la gente homosexual en los campos de concentración. Hoy en día, el triangulo rosa es uno de los símbolos que se usan en la lucha por la libertad sexual, solo que a diferencia de la que uso Pierre, esta no es invertida, tiene la punta hacia arriba.
Puedo decirles bloggeros que cuando leí la reseña de este hombre no pude evitar estremecerme al pensar en lo que vivió. En la red en pequeñas 3 o 4 líneas resumen este hecho, como es posible reducir ese mar de sentimientos que tiene alguien que ve morir a su amado de forma tan infame frente a sus ojos, la historia pocas veces hace justicia. Me imagine todo aquello que debió azotar su corazón por lo que le toco vivir, así que decidí pasar a la red todo lo que en mi mente paso, para aumentar una poquito esas 3 o 4 estrofas que encontré sobre él.
16 comentarios:
Impresionante,en estos momentos una pequeña lágrima me sale de los ojos,por él,y por todos aquellos que sufrieron semejante barbaridad.Nunca mas!
Besos
Que relato más espeluznante, que mal cuerpo me ha dejado, y lo peor es k todas esas cosas ocurrieron de verdad...
cuanto monstruo hay por el mundo...
en fin, saludos
Tu historia me ha dejado impresionado, es terrible saber y más a un sentir que han hecho esto a personas que son iguales a ti siendo o no homosexuales.
Cualquier tortura no se debe aceptar, nadie tiene el derecho y el poder de hacernos sentir mal o denigrarnos.
Increible que algo así haya sucedido.
Besos
No debemos permitir ningún acto en contra de nuestra vida.
¿Quieres participar?
1. Muchas gracias por pasar a mi blog y leerme. Claro que todos los textos son mío y te agradezo los halagos. Por supuesto hay algunos que son mejores que otros y las entradas que unos aprecian otros las deploran. Así es esto de escribir, supongo.
2. Yo también he disfrutado mucho tu blog. En especial esta entrada. El problema de la crueldad y el odio es uno de mis intereses. Creo que mientras siga existiendo entre nosotros el miedo de uno ante la violencia del otro, nuestras letras no deben bajar la voz jamás. En ese sentido va mi más reciente entrada "Postal de Guerra" sobre la invasión israelí en Gaza.
3. Espero seguir en contacto contigo. Visítame a menudo. Yo lo haré.
Saludos afectuosos.
"Gulp"
Estremecedor
OMG!!!
me has dejado descolocado COMPLETAMENTEE!! que horror!!
casi me pongo a llorar!
sigo pensando en el relato... :S
LOL
XOXO
A veces me pregunto si, despues de todo, volvería a pasar. Y pocas cosas no me demuestran que no.
Wow, es muy estremecedor este relato, es tuyo?
Es muy bueno,en cuestión a la literatura y redacción, pero es espeluznate de verdad
Saludos!
WOW, me tengo que sacar el sombrero y decirte:
Fenomenal, espectacular y original!
En serio me encanto tu relato, lo he leido, lo e impreso para leerlo neuvamente en el trabajo, me haz dejado pensando en como seria si esto se volviera a repetir, solo te digo sin Angel... no soy nada.
Woooooo, impresionante relato. Por cierto, me encanta el cambio de look del blog ^^
Besitossssssssss
Ha hecho un post increíble. Para una antologia... y eso que reconozco que últimamente con lo que pasó en Gaza, estoy un poco quemado con el Estado judío y sensible.
Es verdad y es triste pensar que los homosexuales han sido siempre condenados y masacrados por todos los sistemas políticos: izquierdas y derechas, la han tomado con los gays, sin explicación posible. ¡Que tiempos aquellos en que los gays eran los hechiceros de las tribus y eran bien vistos y respetados! pero todo viene de la civilización judeo-cristiana, Pq no nos engañemos que los judiós (y la biblia) tambien son bastante homófobos.
Bueno, bezos por tu maravillosos post y por colaborar en CAGARRUTIBLOG, cari.
desgarrador, la estetica del dolor, como principal fundamento de la expresion, un holocausto de sufrmientos, la homosexualidad, el sobrevivir, juegas con fuego, y sales ileso y mas lucido.
Avelina Lésper, tacha al MUAC de racista, por el echo de exibir el holocuasto ruso, y no enseñar nada de arte, el dolor ajeno elimina toda aspecto estetico determinado, ¿que diria de tu escrito? una incertidumbre me asecha!
Saludos! :)
Gracias por tu saludo, siempre tan cordial para conmigo. Respecto a la mención de los anónimos, no debe haber otra cosa que me enfurezca mas que esconderse detrás de la impunidad del anonimato para decir cualquier cosa, a lo cual no puedo responder. No sé a que viene todo esto, yo no hablé mal de nadie, no sé a que viene esto. Además, y te hablo como a un amigo, yo soy una bestia con algunas cosas inherentes al blog, no sé como se hace para filtrar los comentarios y mucho menos como se hace para borrar estos. Así que si me podés ayudar, por favor enviame un mail, te lo super agradecería.
Besos
Me tienes que decir cómo llamarte que no sé como dirigirme a ti, cari jajaj
Bezos.
El horror en todo su esplendor. Excelente post, que no nos deja olvidar lo que vivieron seres humanos iguales a nosotros. En momentos me hiciste recordar a un libro que se llama Los Maniquíes Desnudos, trata de una recopilación de sobrevivientes de los campos de concentración.
BESOS
Publicar un comentario