jueves, 12 de marzo de 2009

Silencio en el autobus



Como las ultimas semanas anteriores , el día de hoy era una completa mierda estar en casa, así que hice lo único que puedo en estos casos: escapar a bellas artes. Tomo mis lapices y dibujos, me arreglo el aspecto desaliñado que tengo y salgo a tomar la "combi" unos autobuses pequeños que llevan a lo sumo 10 personas. Para molestarme mas el dia, el destino quiso que viniera repleto de gente, mujeres platicando, niños llorando y alguno hablando a tono fuerte por el móvil. Es desconcertante como 10 personas pueden producir tanto ruido.
Pague mi entrada y me procure un asiento junto a la ventanilla, la abrí y trate que el azote del viento en mi rostro me quitara de encima los malos humores que me hacían poner la cara tan dura. Me perdí en el desordenado paisaje urbano y me percate que el ruido no era solo adentro de la combi, si no era una constante en toda la ciudad. Siempre ha estado a ahí obviamente, pero jamas me había parecido tan detestable como aquel día, los vehículos acelerando, los claxons, el ruido de la muchedumbre en la calle, todo aturdía a mis oídos.

Llegamos a una estación del transporte, era el Hospital General del estado. Bajaron algunos y abordaron otros mas, por lo que dentro no había espacio suficiente para sentarse cómodamente. Entre los que abordaron había uno que por su apariencia daba a entender que no era de la ciudad. Su vestimenta y su acento lo delataron, pero no fue lo que mas llamaba la atención, si no el semblante en general que presentaba. Hablo con el chofer y pregunto sobre algún centro de ayuda o servicio social, estaba completamente desorientado mas bien perdido y las indicaciones que recibió no parecieron aliviarle mucho. Se sentó a frente mía, al igual que yo abrió la ventanilla y dejo que el viento entrara con todo ímpetu.

Me devolví a mis asuntos y deje de prestar atención a aquel forastero y a mi entorno, metiéndome en mis pensamientos pretendiéndome alejar del persistente ruido.Pero una llamada en cuestión de minutos volvió completamente estático el entorno. El forastero saco un celular de modelo algo antiguo, marco un número mientras susurraba algunas suplicas para que algún Pedro le contestara:

--"Mija", ¿está su "apa"?...pasemelo por favor
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--Pedro, acabo de salir del hospital...si así es, llegue en la madrugada, como a las 3.
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--Si, ya los vi(suspira) Mama y Papa están muertos.

Como si alguna mano invisible tuviera un nivelador de volumen, todo quedo en absoluto silencio. Dentro de la combi, apesar del ruido exterior y la pésima música que tenia puesto el chofer, un silencio sepulcral invadió el interior del transporte, todos quedamos callados y con la mirada inquieta mientras bajábamos la mirada y algunos mas se persignaban.

--Se nos fueron "mano" mama y papa se nos murieron( apenas pudo terminar la frase y el sentimiento y lágrimas le derribaron por unos instantes, se recuperó y siguió hablando)

--Fue en la noche, estaban por entrar a la capital cuando un camión de cargamento pesado se les fue encima.

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--Si ya sé, ya los vi, quedaron irreconocibles...los tramites esta ya todo arreglado, las cuentas del hospital, papeleo y documentación ya todo listo.

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--Necesito que me mandes algo de dinero. Son unos "canijos" aquí, los cuerpos me los entregaron ya, esta envueltos en unas sabanas por el mal estado en que quedaron "los viejos" pero resulta que la funeraria que me hará el servicio de traslado hasta Tamaulipas requiere de otra tela especial para los cuerpos y es algo cara, son requisitos de salubridad...

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--No he comido en todo el día, una señora me regalo unas galletas y todo el dinero que tenía ya lo use en los gastos...no la "amoles" Pedro, ¡es dinero para los cuerpos de nuestros padres!... Mira ni para mis boletos de regreso te estoy pidiendo, ya veré yo como lo consigo, pero si ayúdame con el dinero de la tela que me están pidiendo....Ok, adios.


Colgó el celular violentamente, miro por unos segundos por la ventanilla y nuevamente se dejo derribar por el sentimiento, pero esta ves de manera profunda. Sus gemidos, sus sollozos, sus lastimeros quejidos que dejaba escapar resonaban como eco poderoso entre quienes nos encontrábamos ahí. Nos incomodamos por la realidad y desamparo de aquel forastero. Seguíamos con la mirada hacia abajo y algunos con los ojos humedecidos y otros mas hacían una oración por aquel señor, yo entre ellos.


Alguien se acerco a el y le dio consuelo, era un completo extraño, eso poco importaba, pero el forastero se dejo caer y lloro a rienda suelta en hombros de aquel improvisado apoyo moral. Mi parada estaba ya cerca, avise al chofer, me baje, tratando de evitar la mirada con el doliente.
Camine por casi una hora en un parque cercano a bellas artes. No preciso a recordar lo que pensaba, quizás no nada pasaba por mi cabeza, solo sentía como un vacío había en mi estomago. Eso me hizo dimenzionar mi situación, saliendo de casa para evitar mi absurda realidad mientras otros están atrapados en ella. Llegue al taller de pintura, sin saludar a nadie, saque mi cuadro y caballete y me puse a pintar en silencio, pocos repararon de mi presencia ese día en la clase, estaba totalmente ausente, siempre con aquella palabras que me daban vueltas: "Mamá y papá están muertos"



PD: Esto me sucedió hace ya algunos años, 2 o 3, fue extraño, el primer suceso que me ha sobrecogido profundamente. Desde ese día trato de ponerle otra cara a los problemas en casa, se que a pesar de los disgustos, llantos rencores que hay entre mi familia, no puedo imaginar consuelo si perdiera mi madre o a alguien tan cercano con ella. Trato de disfrutar sobre todo de las pequeñas riñas que tengo con mi madre, por que se que algún día ya no tendré a la oponente que siempre me gana invariablemente en una duela de palabras.

La vida se construye en años, pero se termina en un instante.



saludos!

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Estupendo relato, y cuánta verdad hay en él. Me gustó mucho, a pesar de lo terrible del tema.

Aprovecho para agradecerte el comentario que me dejaste, siempre tan cordial.

BESOS

Anónimo dijo...

Gran historia, no puedo decir excelente porque es muy triste, pero ha sido relatada con muchisimo sentimiento.

Un beso!!!

Claro que me gusta el Nemito!!!

trendt dijo...

casi em haces llorar y no lo hizo por que soy como el personaje de Cameron Diaz en El Descanso...
a veces tenemos la tragedia justo al lado y no la percobimos al menos tu aun puedes permitirte SENTIR con mayusculas

Dídac Muciño dijo...

hay me dolioooo!.. la vida no se mide por años, es una mala constumbre de ponerle numero a algo que realmente vale mas que eso, se mide por tragedias, por amores, desamores, olvidos, anhelos, todoo.. y si en un instante se termina, somo una especia de ausencia y presencia.

Saludooos y mcuhos abrazoos!!



p.d: no me has pasado el comment, y me andoo muriendo de leerloo!!!

¡El Varol! dijo...

No lo he de estimar, de hecho, es la primer vez que entro a su blog, pero he de decirle sinceramente...


WOW.

Lo qu ele debo decir es, trate de decirme, en pocas palabras... ¿¿Qué es pa usté la felicidá?


¡¡Saludos, feliz domingo!!

Anónimo dijo...

Verdaderamente copnmovedor.
Tenemos que editar un libro con todas estas entradas
Besos

Unknown dijo...

Profundo, este tipo de cosas me ponen sentimental.

Bezos

(ray)mond dijo...

gracias por compartir,
me gusta sus palabras