jueves, 5 de marzo de 2009

Erotismo líquido

Asomo por la ventan, ahi una escena melancolica me saluda: el sol agonizante tiñe de bellos tonos dorados el ambiente del atardecer, en el cielo nubes de colores decoran el lienzo del firmamento como si fueran trazos impulsivos de pinceles . Al contemplar esta escena mi cuerpo reconoce la llamada. Es hora de meterse a las ducha.

Me despido de la tan agradable vista que ofrece la ventana y tomó algo de ropa y cierro tras de mí la puerta del baño. A un costado en la pared se insinua mi reflejo. Me contemplo, algunas veces me sonrio y muchas otras me detesto. Agito la cabeza y disfruto como se rebelan mis cabellos. En el espejo una imagen maniatica se presenta, con la mirada alucinante y un relajo por peinado. La contemplo y gozo en silencio.

Procedo con sigilo a desprenderme de mi vestimenta, procuro sentir como lentamente la tela de mi ropa roza mi piel erizandome por completo. A estas alturas un ereccion se marca debajo del pantaloncillo. Contemplo mi silueta, veo las nacientes lineas de un cuerpo al que odio y sin embargo me logra exitar. Ya desnudo y libre en medio de la soledad me permito una ultima vista de mi cuerpo en su plenitud antes de voltear hacia la regadera.

Dejo caer el agua y meto las manos para sentir su temperatura. Retrocedo al encontrarla fria y giro las perillas del agua caliente. Pronto el baño se convierte en una especie de sauna por los vapores surgen con el correr del agua. Entre la luz del dia agonizante que se cuela en la ventena veo como los remolinos y lineas curvas del vapor dibujan peculiares formas que sugestionan mis deseos. Me dejo hechizar como una de las ratas de Hamelin y me meto a la fuente de esa peculiar seducción.

El ardor en mi piel al sentir el agua caliente me produce una exitación masoquista y suelo aumentar la intensidad de la temperatura. Mis fantasias compiten de cerca para superar la intensidad de calor del agua. Pero siempre es un empate, nada me seduce más que percibir el agua inundando la superficie de mi cuerpo mientras yo creo los mas exitantes escenarios dentro de mí.

Es cuando llega Luis a mi mente. Suelo imaginar que mientras froto el jabon en mi piel, lo sorprendo viendo con morbo el espectáculo que a sus ojos se ofrece tras la pared de vidrio empañado. Finjo que aún no me percato de su presencia mientras hago mas lentos y sugerentes mis movimientos al tallar mi cuerpo. Entonces el ya no resiste más y apenas despojado de la playera, aun en jeans, entra a la ducha y me toma por la espalda, regreso la mirada y encuentro sus labios posandose entre los mios. Ambos podemos sentir como el agua ardiendo se cuela entre los espacios que quedan en nuestros besos. Es como si el agua fuera un conductor del erotismo que nos estimula de una manera desbordante.

Sumergidos entre caricias y abrazos nos separamos un momento y nos disfrutamos viendonos. Nos sonreimos, nos parece divertido encontrarnos empapados, no del agua, el empapado de mi y yo de él. Toma mi mano, la estrecha y me acerca a su cuerpo, con la mano libre le quito la pesada tela de sus jeans mojados y la dejo caer al suelo. Mis piernas lo atan para que su exitacion no pueda escapar de mi alcanze. Me restriego las caderas en su sexo y siento nustros miembros palpitar entre gotas de aguas que logran colarse en los pocos espacios que quedan entre nuestros cuerpos fundidos en una burbuja de placer.

Puedo percibir que lo mas caliente sobre mi cuerpo no es el caer del agua si no el placer que escapa de su piel, siento como el calor de su cuerpo me quema de seduccion procuciendo una llama que no puede ser apagada, ironicamente, si no es por el calor de otro cuerpo. Me derrito en las formas de su piel. Quisiera ser el agua que inunda en su plenitud cada uno de los poros de la piel de su cuerpo. Y en el intento dejo caer mis manos en su superficie y logro llegar con ella s a lo intagible. Es cuando escapan sus gemidos y siento perder la razon al ceder a mis sexuales deseos.


Abro los ojos y una pared fría de cerámica gris aparece ante mi. No esta Luis, solo hay una vacio en mis adentros por la decepción de que todo fue un simple producto de mi imaginación. A veces suelo abrir la puerta de cristal empañado esperando encontrame de nuevo entre mis espejismos. Es inutil. Un ves que se toma conciencia de la realidad es muy dificil volver a los sueños.



Es este un pequeño bosquejo de la inmensidad de fantasias que me acompañan todas las tardes. Ante falta del anhelado cuerpo que acaricie mi piel, me cubro la existencia con la búsqueda de las fronteras de mi ingenio que siempre van mas alla del placer.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojalá tu fantasía se haga realidad.

Un poco erótica, sensual y no solo eso sino también excitante.

Besos!!!

Anónimo dijo...

Amor, agua, erotismo, sexo, ausencia. Un bello relato de un baño muy especial. Cada vez falta menos para estar juntos y hacer ese hermoso ritual.

BESOS Y BUEN FINDE.

Anónimo dijo...

Ay amigo, que hermoso relato de esos momentos y te deseo tanto se materialicen en poco tiempo porque no hay hora que no llegue ni plazo que no se cumpla.
Besos

Social Drinking y Su Sonido Chikinasty dijo...

Y todo despues de mi cumpleaños....genial

trendt dijo...

nada k una buena ducha fria y una mano amiga no puedan arreglar...
se ve k eres muy sensual, entendiendo el termino como la plenitud de todos los sentidos mas alla d eun acto sexual, te lei y te juro que senti el vapor del baño jeje