martes, 23 de diciembre de 2008

Asesinando memorias que nunca vivieron 3ra parte


...4:00.am Y aun no concilio el sueño, la oscuridad de la noche es como la potente luz del medio día, pues se que cuando esas tinieblas se disipen, llegara el momento de marcharme de esta ciudad, y quiero estar despierto para hacer mas largo el tiempo de espera. Me salgo al balcón, ahí, con cautela subo a las tejas y me acuesto para admirar las pocas horas de oscuridad que me permiten aun estar cerca de el...y al recordar el beso que nos dimos siento las lágrimas brotar, pero el silencio absoluto de la noche deja escuchar el canto de las estrellas, que en sus notas a mi alma consuela. Tendido, sin mayor pensamiento que la atención puesta en la velocidad del tiempo, miro e indago en las estrellas esperando algún designio de los astros que traigan un mensaje para mi, y pareciera que el destino se compadeció de mi y una estrella fugaz surco en el cielo, la vi y solo pude pensar en algo: Hazme olvidarlo, olvidar todo lo que pudo ser y no fue, olvidar sus ojos cafés, olvidar sus rizos seductores, olvidar mis penas de amores, olvidar que el era francés, olvidar las cosas hermosas que me dijo sin siquiera su significado saber, olvidar el sabor de los platillos que prepara, olvidar que quise unir mi destino con el de el. Pero un deseo no fue suficiente para poder de mi vida sacarlo, mil estrellas hubieran sido necesarias, así que la generosidad de la noche me tuvo piedad y dejo caer otra estrella en el horizonte. Me sonreí a mi mismo y pedí, el mas hermoso deseo que se me ha cumplido..."Mandame a alguien que me haga olvidarlo, alguien que me ame y yo cifrare todo mi empeño en corresponderle". Ese fue mi deseo, y no solo llego quien pudo al fin hacerme olvidarle, si no que llego alguien a quien nunca querré olvidar. Fue así como llego Luis, el es la respuesta de ese deseo nocturno.
Fueron así las ultimas horas que gaste en mi tierra natal, también fueron así las ultimas horas de aquel amor imposible que casi un año me acompaño. Finalizó con esa magia que la vida a veces me regala, nunca suelo tener suerte para toparme con estrellas fugaces,mas sin embargo esa noche 2 de ellas se dejaron ver por este chaval. Solo queda un deseo en el cual sigue presente el, y es que algún ida, en el menos esperado, llegue a algún restaurant de parís, donde el quiere establecerse en un futuro, con Luis a mi lado degustando de algún platillo gourmet y llevarme la grata sorpresa de descubrir que él es el che. Ese es su sueño, ser un gran chef, y lo sera y espero que el destino me permita verle cuando alcance sus metas, esa es la única ilusión que guardo en la que aun esta.
Ahora es momento de esperar y ser pacientes para que el tiempo permita nacer las memorias entre luís y yo.

3 comentarios:

Adolescente18 dijo...

Que mono, quiere ser chef. Pues tio, si es un amor imposible, lo mejor es olvidarlo cuanto antes, y aunque te cueste, con el tiempo, lograrás olvidarlo. Un día a lo mejor te encuentras con él dentro de años, y sentirás una leve sensación de algo que no pudo ser y se fue......

Besitossss

Anónimo dijo...

Que hermoso final, me queda claro que los recuerdos se construyen y lo que no se ha construído no vale la pena recordar.
Nunca te he dado un beso pero la ocasión lo amerita, te dejo aquí este beso con mi cariño y mejores deseos para ti y los tuyos, incluyendo ya sabes quien.

Anónimo dijo...

Y es dificil olvidar a alguien, yo lo sé, por eso no olvido y hago amigos, jaja.

Un beso enorme, no te había podido devolver el comment, pero aqui estoy y ya estás en mi lista.

Besos y una Feliz y dulce Navidad