lunes, 21 de marzo de 2016

Lo busco lo busco pero en realidad no lo busco.

Busco y cuando encuentro rechazo, no necesito amor pero extraño darlo.


Las bendiciones del padre creador me acompañan siempre, aún en mis peores momentos y te creí a ti promesa bienhechora pero sin saber aún si lo eras decido rechazarte.

Me moviste todo, cimbraste mi centro y pilares cuando creí  ya ser huerto estéril para estas historias de amor que germinan rápidamente, casi de manera artificial. Todos sabemos que las mejores cosechas esperan los tiempos de la naturaleza para tener ese fruto maduro aguardando a ser recolectado por la mano sabia del campesino. Llegaste a mi sin pedir cultivo, ni semilla, solo apareciste como apetitoso fruto listo para ser cogido por mi mano, únicamente tenía que haber extendido el brazo.

No soy Eva para repetir la secuencia del pecado original, ignoro si al probarte hubiese alcanzado el paraíso o me hubiese condenado, lo ignoro y esa duda me reconforta mas que otra cosa.

Pero aún así necesito hacerte justicia en el registro de mis memorias, fuiste el primer fruto en un campo infértil por casi 4 años.

No necesito personas que vengan a cegarme con la luz de su presencia, quiero alguien a mi lado que me ayude a ver con claridad las señales del creador. Con quien compartir la visión del regalo de esta existencia estrambótica, intensa, a veces caótica pero siembre bella.

Eres genuino, eres fresco y liviano y quizás nunca encuentre alguien como tu.
Eres hoja libre al viento, pero yo busco a un cedro firme con quien crecer y enlazar ramas para disfrutar del viento sin perder nuestras raíces en la tierra.

No me arrepentiré  eso lo sé, me ayudaste a recordar que aún oxidado mis sentidos aún se pueden aturdir por un hombre, pero necesito a alguien que primero me estimule la mente, que ya ha eh sido estafado por otros que me han excitado los sentimientos y el deseo, de esos hay muchos. Transparentes como tú pocos y quizás sea lo único que me estremece pensar no volver a encontrar.

Pero tengo certeza de que incluso en las bendiciones hay que escoger las correctas, fuiste una puerta que me sentí tentado de abrir pero decidí mejor esperar, no sé si atrás me esperaba el edén o el infierno, suculento, pero infierno.

Agradezco el encuentro, la impensable casualidad que se dio en una ciudad de más de 20 millones habitantes, nuestros labios se sincronizaron y se fundieron en una burbuja que escapó de la capital en la semana mas bonita que he tenido en mucho tiempo.

Me aburre la idea de pensar que somos marionetas del destino y que alguien  mas decidirá juntarnos más adelante, no pienso prenderme de esa idea que ya lo hecho antes que de nada sirve y mucho me angustia. Digo no para mantener el no, sin un "luego será" escondido.

Seguirás tu camino, yo el mío, y si algo confesaré es que si albergaré la narcisista duda de que si en tu trayecto algún momento voltearás y te preguntarás que fue de mi. Tengo el error de esperar ser pensado como yo pienso a los demás.

Insomnios no me causarás pero quizás si me encuentro en duelo con el desvelo tu llegues como mudo acompañante, te veré, sonreiré al recordar porque estás ahí pero será más fuerte la certeza de por qué yo decidí desterrarte de mis esperanzas en el futuro.


Gracias por dejarte ser conmigo, agradezco yo comprender porque  yo no quiero ser más contigo.

1 comentario:

Ryuzke dijo...

Por un momento llegué a pensar que habias vuelto ... espero volver a saber de ti :)