Tomo rumbo bajo los arcos coloniales de los edificios del centro histórico de la ciudad. Una tenue lluvia difumina las luces de la ciudad. Me siento bien, como si fuese parte de una escena tan socorrida en el cine como lo es un actor caminando con seguridad entre una muchedumbre por las calles de alguna ciudad. Asi me sentia, disfrutando ignorar las miradas que se posan sobre mi, sonriendole a la chica extranjera de peculiar sonrisa que reparo en mi mirada. Paso decidido y con cierto apremio por el tiempo me trasladan entre las mesas de los comercios a la espera de clientela y es precisamente cuando lo veo...
Luis viene junto a alguien, conozco esa mirada, esa inclinación inusual en su mirada, esta tirandole la onda al de junto.
Un pequeño parpadeo fue la unica respuesta, sigo mi camino sin apartarme de mi rumbo, ellos tienen que pararse y hacerme espacio sin que yo apenas vea perturbada mi decidida caminata por su presencia y sin siquiera volver la mirada atrás ni una sola ves llego hasta la calle que me lleva al teatro.
LLego y las amables edecanes me entregan el programa de la noche. Se abre ante mi una de las joyas arquitectónicas de mi ciudad. Las butacas, los palcos y la bóveda bellamente pintada dan una bienvenida de sobrecogimiento. Miro entre el público, me han dejado plantado por segunda ocasión consecutiva, en fin, sera una noche en solitario como la de ayer, al menos eso pensé en aquel momento.
Cuando poso la vista en uno de los palcos un chico de piel pálida con la vista perdida me eriza las pupilas. Siente el peso de mi mirada y sus ojos se posan sobre los míos.
Me procuro hacia mi lugar y le dejo atrás imaginando su mirada puesta sobre mi mientras tomo asiento.
Se apagan luces y el telón se abre dejando ver el cuerpo de mas de 50 adolescentes que conforman la orquesta juvenil. El director toma su lugar y comienza la orgía de instrumentos.
Un formidable concierto se dio lugar en esa noche. Grande solistas de Nueva York visitaban la ciudad, llegué con reservas al espectáculo pero me fui con el ardor en manos por tanto aplaudir.
La excelsa soprano de voz potente pero sublime al oido cantó puccini de tosca y El formidable barítono interpretó una de mis zarzuelas favoritas, No puede ser del el barbero de Sevilla. La sorprendente violinista, la reconocida y bien ponderada pianista y las estupendas flautistas y chelistas forjaron con sus presentaciones un extraño sabor en el público que rara ves tiende a conocer.
Los señores de los sonidos se entregaron a su público, todos ellos acostumbrados a presentarse en los grandes auditorios del mundo denotaban en su actuación una sincera y nada pretenciosa pasión al concierto de la noche. El publico de pie, por convicción no por la sensación de obligación respetuosa. Los músicos han logrado un orgasmo en el público.
Musicos de diversas partes del mundo, gran parte de Asia, pero radicados en Nueva York, me han dado el mejor de los conciertos a los que he asistido y creo que muchos salieron con esa sensación o al menos con la sorpresa consigo.
Se despiden los interpretes, las manos me duelen pero aún quiero seguir aplaudiendo, se lo merecen.
Al salir me dirijo a los sanitarios del teatro. Dejo mi rostro bajo la llave, con los ojos cerrados y a tientas cojo papel y me seco el rostro, al abrir los ojos lo veo nuevamente...
El chico del palco estaba detrás, con la mirada clavada en mi reflejo en el espejo.
Nos miramos y como si nuestros labios fuesen música, se acerca como para apreciar mejor su melodía y culminan en un beso. Disfruto ese calor, esa tibia sensación invadiendóme el pecho y llegando a mi entrepierna.
Y es cuando otro individuo aparece en aquel baño...
En mi mente aparece la imagen de Orestes, es a el a quien beso ahora.Sin embargo al silenciar ese beso encuentro el perfilado rostro de aquel otro efebo del palco, le miro y trato de sonreír y salgo a la calle.
Con una lluvia que esta necia de caer a lentitud desesperante se burla mojando mi rostro mientras busco transporte.
La noche formidable y el beso resultó inquietante.
PD: gane primer lugar en el concurso de fotografia de mi escuela y 2do de dibujo ^^
PD2: he vuelto a charlar con orestes despues de mucho tiempo
lo extraño
PD3: extraño tener tiempo para leerles bloggeros
7 comentarios:
beso ficticio ooobvio, no le crean nada es un pirujo!
xD
jaja, cuando en etiquetas pongo relatos, indica que sale en parte de ficción!
jejeje, creo que cada vez te crees más eso de que eres bonito jejeje. Lo digo en buena onda.
Saludos
La verdad no habia notado, aunque si imaginaba el hecho de que tomabas sus experiencias y le daba un tono de fantasía. La verdad, leeo su blog por el hecho de que todos los relatos (100% certeros o no) se ganan mi admiración total, me gustaria ser un poco mas como ese chico del que leeo.
^w^
Saludo x)
No es que se crea, que es bonito.... es mas que bonitoo!!!! ¬_¬
Este chico bonito
comienza a alucinar
encuentros furtivos
por falta de sexo:
!Que no sea pretexto!
luego dirá "zorrear".
LO hice con cariño XD
Papi ha vuelto ;)
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